EN EL MOMENTOS Q DECIDAS PARTIR
Q todo lo q sueñas Iara,
tenga la inocencia d tu nombre
para q los ángeles plateados
reposen en tus manos.
Q todo lo q digas, niña,
sean palabras amorosas
para q tu boca huela a rosas
y florezca el edén con tu aliento.
Q todo lo q hagas, peqeña,
sea con las manos limpias,
con el jabón d la conciencia
lavando tus sentimientos.
Sé feliz y sé conciente
q sos la flor d nuestro universo,
no marchites tus pétalos
con dolores baladíes
y lleva el don d tus perfumes
a los sucesivos horizontes
q cruces en tu vida.
Pero no nos olvides,
no abandones a qienes te aman
xq no hay nada peor
q ése vacío q nos descoloca
y nos desgarra lo conocido.
Vuelve siempre, ahijada mía,
aunqe sea con la mirada,
con una sonrisa lejana
o con una simple llamada.
(16/3/2005 - 2:10)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario