NOMBRÁNDOTE
Iara, tu nombre es como el viento d octubre
q se despliega en mágicos azules
bajo el dorado sol.
Es como el perfume d las frutas frescas,
d melones, granadas y mandarinas
q nos recuerdan el Edén.
Yo te nombro y cambia el brillo d la atmósfera
como si las alas d los elfos
centellearan en el aire.
Iara, cristalino arroyo veraniego
q trocas en vergel todos los desiertos
donde se secó la utopía d lo nuevo.
Tu nombre se resbala distraído d mis labios
como una plegaria omnipresente
q inconciente voy rezando.
Tu nombre orbita en mi cerebro
como un cometa errante
d perpetua refulgencia.
Iara, Iarilén. Iarita mía, así te invoco
xq los mandalas d crisna y yacti
ya no me alcanzan para abrir todos mis cielos.
Debo nombrarte para saber q estoy viviendo,
y me qeda aún algo d tiempo
para poder decirte q te qiero.
(26/6/2005 - 15:10)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario